Los beneficios de la CURP y la regularización de los “niños invisibles”

Los beneficios de la CURP y la regularización de los “niños invisibles”

Existe un problema implícito en la migración, especialmente cuando se trata de arribar a los Estado Unidos: el estatus de los hijos de inmigrantes. Es muy frecuente tener conocimiento de mexicanos (aunque puede tratarse de ciudadanos de cualquier otro país) que pasan a Norteamérica en condición de ilegales, nacen sus hijos y luego, por no haber podido regularizar su situación, son deportados a su país de origen.

En el caso de México, los padres una vez de vuelta, recuperan su estatus de ciudadanos al poseer Acta de Nacimiento mexicana que constata su origen, con lo cual acceden a los sistemas que expiden las claves, códigos y credenciales de identidad requeridos en la vida civil del país. No así los niños, quienes por haber nacido en tierra norteamericana son estadounidenses por nacimiento, generalmente sin documento que les acredite, debido a la circunstancia de los progenitores de permanencia ilegal.

A estos infantes, México les niega la posibilidad de llevar una vida normal en su territorio, ya que al haber nacido en el extranjero no poseen Acta de Nacimiento mexicana y sin eso no pueden ser inscritos en las  bases de datos públicas para obtener los numerosos documentos de identidad, como la Clave Única de Registro de Población CURP, que exigen para suscribirse a los sistemas de educación, salud, protección social, entre otros.

En este limbo legal y social se encontraban los hijos de inmigrantes, a quienes se les denominó los “niños invisibles”, porque su condición (o falta de ella) los colocaba en una posición bastante desfavorable con respecto a la tutela efectiva de sus derechos, es como si ninguna legislación amparara a estas criaturas.

Jurídicamente, no son mexicanos ni estadounidenses. Muchos permanecen así durante gran parte de su niñez, adolescencia e incluso llegan a la vida adulta sin estar en ningún sistema. Para la Administración Pública y los Registros Civiles mexicanos, estos niños no existen.

Otro gravante del problema es que generalmente estas personas regresan muy pobres: algunos son deportados y tienen que abandonar todo allá; otros hacen la inmigración inversa desde aquella gran crisis económica que azotó a los Estados Unidos. Al no contar con recursos económicos, no pueden acceder a la asesoría legal ni a los costos de apostilla y traducción por perito oficial del Acta de Nacimiento.

Soluciones intergubernamentales a favor de la infancia

Sin embargo, el Registro Nacional de Población conjuntamente con la Secretaría de Gobierno de México y  algunas ONG como la Sociedad Americana de Beneficencia y CAMM, así como la NAPHSIS en representación norteamericana, han adelantado esfuerzos para regularizar a estos niños y reafirmar su doble nacionalidad.

Esta iniciativa surgió como una inquietud de los padres al tratar de incorporar a los pequeños a la Clave Única de Registro de Población CURP para que con ello a su vez pudieran formar parte de las bases de datos de la Administración Pública y ejercer sus derechos a la educación, salud, alimentación, recreación, entre otros.

Muchas personas no afectadas directamente, decidieron apoyar la iniciativa de solicitar a las autoridades una respuesta satisfactoria a este problema porque fueron testigos de las vicisitudes vividas por los padres al tratar de insertar a sus hijos a la vida civil mexicana.

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