¿Qué es la CURP y por qué hablan tanto de ella?

¿Qué es la CURP y por qué hablan tanto de ella?

Para los ciudadanos mexicanos, por supuesto, es un documento harto conocido. Incluso, quienes hayan visitado, al menos por unas pocas semanas, la gigantesca nación del norte de América también debe haber escuchado sobre ella. Y es que es necesaria en diversos momentos, incluso para solicitar una factura personalizada después de una simple compra.

Sin ningún tipo de dudas, se puede afirmar que es una herramienta indispensable para todo aquel  que, por una razón u otra, quiera hacer vida dentro de la imponente nación latina, que además de presumir de un muy amplio territorio cuenta, según estudios de la Organización de Naciones Unidas –la denominada ONU, con la décima segunda población más numerosa de nuestro planeta debido a los 126.7 millones de habitantes que tiene dentro de sus fronteras, según el último censo oficial, realizado a finales del año 2016.

Se trata, como lo deja claro esta breve introducción, de la Clave Única de Registro Poblacional, conocida popularmente como la CURP gracias a sus siglas. Este documento es sumamente valioso para los sus tenedores, ya que les permite realizar diversos trámites ante las autoridades mexicanas y diferentes actores del mundo comercial, así como gozar de distintos beneficios sociales, entre ellos la salud gratuita y la educación pública.

¿Cómo se conforma?

Para solicitar la necesaria –e incluso indispensable- Clave Única de Registro Poblacional existen dos mecanismos. El primero, que se podría catalogar como el tradicional, es por intermedio de la visita a una de las sedes físicas de los organismos competentes, que tienen dependencias en cada uno de los estados a lo largo y ancho del territorio mexicano. La otra manera, un poco más novedosa, por supuesto, es a través de la Internet.

Lógicamente, durante la solicitud de la Clave Única de Registro Poblacional se deben otorgar una amplia serie de datos personales. Y es que, precisamente, de ellos saldrá el código alfanumérico, conformado por 18 dígitos, que finalmente terminará siendo la CURP, la cual debe ser reconocida por todos los funcionarios y organismos gubernamentales sin ningún tipo de discriminación.

De hecho, la CURP es conformada por las iniciales de cada uno de los nombres y apellidos de los solicitantes, así como su fecha exacta de nacimiento. Además, el ente encargado de su expedición agrega un dígito adicional que tiene la importante misión de garantizar, a toda costa, la originalidad del documento que vaya a ser emanado a un determinado ciudadano.

Los beneficios de la CURP y la regularización de los “niños invisibles”

Los beneficios de la CURP y la regularización de los “niños invisibles”

Existe un problema implícito en la migración, especialmente cuando se trata de arribar a los Estado Unidos: el estatus de los hijos de inmigrantes. Es muy frecuente tener conocimiento de mexicanos (aunque puede tratarse de ciudadanos de cualquier otro país) que pasan a Norteamérica en condición de ilegales, nacen sus hijos y luego, por no haber podido regularizar su situación, son deportados a su país de origen.

En el caso de México, los padres una vez de vuelta, recuperan su estatus de ciudadanos al poseer Acta de Nacimiento mexicana que constata su origen, con lo cual acceden a los sistemas que expiden las claves, códigos y credenciales de identidad requeridos en la vida civil del país. No así los niños, quienes por haber nacido en tierra norteamericana son estadounidenses por nacimiento, generalmente sin documento que les acredite, debido a la circunstancia de los progenitores de permanencia ilegal.

A estos infantes, México les niega la posibilidad de llevar una vida normal en su territorio, ya que al haber nacido en el extranjero no poseen Acta de Nacimiento mexicana y sin eso no pueden ser inscritos en las  bases de datos públicas para obtener los numerosos documentos de identidad, como la Clave Única de Registro de Población CURP, que exigen para suscribirse a los sistemas de educación, salud, protección social, entre otros.

En este limbo legal y social se encontraban los hijos de inmigrantes, a quienes se les denominó los “niños invisibles”, porque su condición (o falta de ella) los colocaba en una posición bastante desfavorable con respecto a la tutela efectiva de sus derechos, es como si ninguna legislación amparara a estas criaturas.

Jurídicamente, no son mexicanos ni estadounidenses. Muchos permanecen así durante gran parte de su niñez, adolescencia e incluso llegan a la vida adulta sin estar en ningún sistema. Para la Administración Pública y los Registros Civiles mexicanos, estos niños no existen.

Otro gravante del problema es que generalmente estas personas regresan muy pobres: algunos son deportados y tienen que abandonar todo allá; otros hacen la inmigración inversa desde aquella gran crisis económica que azotó a los Estados Unidos. Al no contar con recursos económicos, no pueden acceder a la asesoría legal ni a los costos de apostilla y traducción por perito oficial del Acta de Nacimiento.

Soluciones intergubernamentales a favor de la infancia

Sin embargo, el Registro Nacional de Población conjuntamente con la Secretaría de Gobierno de México y  algunas ONG como la Sociedad Americana de Beneficencia y CAMM, así como la NAPHSIS en representación norteamericana, han adelantado esfuerzos para regularizar a estos niños y reafirmar su doble nacionalidad.

Esta iniciativa surgió como una inquietud de los padres al tratar de incorporar a los pequeños a la Clave Única de Registro de Población CURP para que con ello a su vez pudieran formar parte de las bases de datos de la Administración Pública y ejercer sus derechos a la educación, salud, alimentación, recreación, entre otros.

Muchas personas no afectadas directamente, decidieron apoyar la iniciativa de solicitar a las autoridades una respuesta satisfactoria a este problema porque fueron testigos de las vicisitudes vividas por los padres al tratar de insertar a sus hijos a la vida civil mexicana.

Puedes ver más acerca de tu CURP en https://www.curpyrfc.org.mx/curp-por-primera-vez/

Como dar de baja al RFC de un contribuyente cuando este fallece

El fallecimiento de una persona es un suceso que trae consigo una serie de trámites necesarios e importantes, como por ejemplo, dar de baja su registro ante el Servicio de Administración Tributaria, para que no se sigan generando requerimientos fiscales ni más deudas ante el fisco.

Para esto, existen dos trámites a realizarse, uno se denomina “Aviso de cancelación por defunción” y aplica para las personas físicas; el otro se denomina “Apertura de sucesión testamentaria” y aplica para las personas morales. Los familiares o terceros interesados deben presentar el aviso pasado un mes del fallecimiento del contribuyente.

 

Aviso de cancelación por defunción

Debe presentarse la forma oficial RX  “Formato de Avisos de Liquidación, Fusión, Escisión y Cancelación al Registro Federal de Contribuyentes”, acompañada del acta de defunción expedida por el registro civil e identificación oficial vigente del tercero interesado.

Los pasos para realizar este trámite son los siguientes:

  1. Se programa una cita y se acude con la documentación del trámite a la oficina del SAT
  2. Se entrega la documentación a la autoridad fiscal que atenderá el trámite
  3. Al recibir se guarda el aviso de cancelación por defunción y el acuse de actualización al RFC

Apertura de sucesión testamentaria

Este proceso debe realizarse ya que, a pesar de que el contribuyente fallece, aún se generan obligaciones tributarias mientras sus negocios sigan operando, o bien porque la persona a la que le daba arrendamiento de un inmueble, sigue pagando la renta correspondiente.

En este caso, el procedimiento no es tan sencillo como el descrito anteriormente.

Esta sucesión debe comenzarla un representante legal, que normalmente es el albacea que se designa y quien puede presentar el aviso para informar al SAT que el contribuyente falleció.

El albacea debe presentar el Aviso de Apertura de Sucesión Testamentaria durante el mes siguiente al día en que acepte este cargo, firmado por él y presentarse, con previa cita, ante cualquier Módulo del SAT conjuntamente con los siguientes documentos:

  • Copia del acta de defunción expedida por el Registro Civil.
  • Copia certificada del documento en que el representante de la sucesión acepta el cargo de albacea.
  • Original y copia de la identificación oficial del representante de la sucesión (albacea) o, en su caso, del representante legal del albacea, con fotografía y firma expedida por los gobiernos federal, estatal o municipal.

¿Cómo tramitar el CURP y el RFC?

Tanto el CURP como el RFC son documentos importantes que facilitan el pago de impuestos y para obtener los distintos trámites que son relevantes para las gestiones fiscales. Son claves únicas de población que permiten identificar en cualquier parte de México a la persona así haya nacido o no en ese país.

¿Cómo tramitar el CURP y el RFC?

Entre estos dos términos existen diferencias, una de ellas es que el RFC es emitido por la Hacienda, mientras que a su vez, el CURP es facilitado por ña secretaria de Gobernación por medio del Registro Nacional de Población (RENAPO).

El RFC es una forma de identificar a las personas y el SAT lleva un patrón de todas las personas registradas. Con esto se logra que los contribuyentes tengan mayor facilidad y facilidad cuando de toque pagar sus impuestos.

Es un documento obligatorio para todas aquellas personas que son mayores de edad. No es necesario presentar alguna documentación y solo se deberá tener el CURP y llenar los datos que piden en la página web del SAT.

En el caso de que no tengas el CURP puedes ingresar en la página del SAT y darte de alta en el RFC. Pero si se llega a realizar el trámite se deberá concluir la transacción en una oficina autorizada del SAT. Para esto deberás llevar el acta de la partida de nacimiento certificada por un notario público, carta de original naturalización legalizada o certificada y en el caso de ser mexicano por naturalización deberás llevar los documentos migratorios que estén vigentes si se es extranjero.

La Clave Única de Registro de población (CURP) funciona para llevar un registro detallado de todas los habitantes de México, ya sean nacionales o extranjeras, al igual que también lo pueden tener los mexicanos que están fueran de los límite mexicanos.

Para solicitarlo de deberá tener algún documento de identificación probatorio como el acta de nacimiento, la carta de neutralización y documento migratorio. Este trámite lo puedes realizar en cualquier oficina del SAT.

Si por algún motivo te llevas a equivocar en algún dato, se puede corregir en opción que dice corregir datos junto a una copia del documento migratorio. Una vez hecho este paso se deberá entregarlo antes las instituciones.

Como tener mi RFC

Desde el instante en el que el Servicio de administración Tributaria tomó la iniciativa de permitir el que los internautas interesados en el tramite de RFC pudieran llevarlo a cabo a través de Internet, su número de afiliados ha aumentado muchísimo.

Como tener mi RFC

Lo que sucede es que las nuevas generaciones están acostumbradas a interactuar de una manera mucho más directa con las herramientas informáticas para obtener ciertos documentos que son solicitados por las autoridades.

Uno de los más populares (por así llamarlo) es el del RFC con Homoclave. De acuerdo con cifras otorgadas por la propia institución, las personas que pertenecen a la Población Económicamente Activa y que su rango de edad es inferior a los 40 años, cuentan con una mayor tendencia para pagar impuestos en tiempo y forma.

Eso significa que en el caso de que este tipo de comportamiento continúe en un futuro, las finanzas en materia fiscal del país, serán cada día mucho mejores, permitiendo el mantenimiento y porque no el impulso de nuevas iniciativas o programas gubernamentales que busquen el bien social.

Otro de los motivos por los que el pre inscribirse en el RFC vía web ha traído cosas positivas es que, en la actualidad, muchas personas pueden revisar los impuestos que deben o inclusive pagarlos directamente desde su hogar o sitio de trabajo. Es decir, sin tener que salir de un ambiente controlado.

Anteriormente, el tratar cualquier asunto con los asesores del SAT, era algo por lo que nadie quería pasar. Principalmente porque lo único que se establecía era el horario de atención, pero no el orden en el que se solucionarían las inquietudes de los contribuyentes que fueran llegando.

De esa manera, una persona podía pasar gran parte de su día en ventanilla, hasta que fuera atendido.

¿Cómo tener mi RFC para realizar pagos electrónicos?

El título de esta pequeña guía es como tener mi RFC. Por ende, te daremos los pasos básicos que debes seguir:

– Entra al portal oficial del SAT y una vez que el contenido de la página principal se haya cargado de manera correcta, por favor da clic en el vínculo denominado como “Trámites”.

– Luego posiciona el mouse sobre la palabra “RFC” para que se muestre el menú en donde viene la opción de la preinscripción.

– Si eliges el link “Con CURP” el proceso se desarrollará de una forma mucho más rápida. Asimismo, para poder ingresar al sistema, será necesario que pongas correctamente el código de seguridad o CAPTCHA que aparece al principio del formulario.

Esta clase de mecanismos de seguridad se utilizan con la finalidad de que ninguna máquina pueda crear un RFC gratis falso.

Cuando hayas terminado de llenar cada uno de los campos del cuestionario, presiona el botón de “Enviar”. Posteriormente te llegará a tu e-mail un número de folio para que acudas a recoger tu CIF.

Luego de esto ya estarás en posibilidades de empezar a pagar de forma electrónica. Sobra decir que este sistema para sufragar impuestos tiene convenios con los principales bancos del país, de modo que las transacciones se realicen de forma segura y rápida.

Más información | https://www.curpyrfc.org.mx/imprimir-rfc-sat/

¿Cómo tramitar mi RFC?

¿Cómo tramitar mi RFC?

Este trámite lo puedes realizar de una manera práctica por internet las personas que sean mayores de edad. Solo debes realizar los siguientes pasos:

  1. Ingresa en la web y comienza el trámite para sacar tu RFC. Entra en el sitio oficial de SAT.
  2. Una vez que estés en la página, debes colocar el CURP del contribuyente en el campo que te aparecerá. Luego captura el código de verificación que saldrá en pantalla para continuar con el proceso.
  3. Ahora podrás modificar tus datos personales y confirmarlos si son correctos. En el caso de que tu RFC haya sido dado de alta, te aparecerá en l parte inferior. Si aún quieres sacarlo, selecciona la opción continuar.
  4. El siguiente paso será ingresar tu ubicación, comenzando con el código postal, para que se pueda completar el estado, municipio y colonia de una forma automática.
  5. Debes confirmar los datos, si eres asalariado, jubilado, pensionado, independiente, etc. Una vez que los confirmes envía el formulario.
  6. Después de realizar el proceso anterior, descarga e imprime el PDF donde certifica el alta en el RFC. Debes hacer lo mismo con la cédula fiscal

Si no te atreves a sacarlo por internet porque no estas familiarizado con estos procesos vía internet, puedes hacerlo personalmente asistiendo a cualquier módulo  del SAT o llamando de lunes a sábado desde las 8 hasta las 21 horas al 01-800-INFOSAT (4636728) para las personas que están en México y al 1-877-448-8728 desde Estados Unidos y Canadá.

Para tramitar el RFC debes ser mayor de 18 años, tener una dirección de correo electrónico y contar con tu clave única de Registro de Población (CURP). Si aún eres menor de edad deberás acudir a una de las oficinas del SAT con tu partida de nacimiento o CURP y un comprobante de domicilio.

Las empresas deberán asistir directamente a la oficina del SAT donde presentarán un la copia certificada del documento constitutivo de la persona moral.

El trámite por internet solo lo pueden hacer las personas naturales. Puedes hacerlo cualquier día del año y a cualquier hora del día, solo debes seguir los pasos que y mencionamos anteriormente.

Al seguir los pasos por la web, obtendrás un documento importante la Cédula de Identificación Fiscal (FIS). Algunos navegadores la tendrán bloqueada automáticamente la ventana donde aparece, por lo tanto no podrás verla y habrá que deshabilitar esta opción. Si la perdiste la puedes volver a imprimir sin problemas.